Cuidado, respeto y empatía hacia todos los seres sintientes
Montse sabe que las palabras huérfanas de acciones son constructos vacíos que no edifican realidades. Que los actos interesados fomentan un individualismo atroz que nos desconecta de las emociones que brotan en nuestro interior; mientras que los altruistas tienden respetuosos puentes entre seres que necesitamos ser cuidados.
Montse sabe que el resto de los animales no humanos no tienen estos problemas. Conectados consigo mismos, con los demás seres y con el mundo, convierten sus palabras mudas en actos que ejemplifican el buen vivir.
Tal vez por eso, Montse solo habla cuando actúa; y actúa para construir una realidad más empática. El resto del tiempo ama y se deja amar por los gatos comunitarios a los que dedica su vida.


