Un perro perdido en el paraíso

Un perro perdido en el paraíso

 

Un perro pastor en la Arcadia perdida de John Constable

En su cuadro The Cornfield (El maizal, 1826), el pintor romántico John Constable (1776-1837) describe un bello paisaje rural inglés.

Lo que, a primera vista, nos parecería una cuidada representación de la realidad, es en realidad una melancólica reconstrucción de un paisaje hacía tiempo desaparecido. En él, Constable, representa una escena en la que un niño pastor, deja un momento a sus ovejas para beber en un arroyo de aguas claras… algo que para entonces sencillamente ya no existía en la campiña inglesa. Constable, como el resto de los románticos, aborrece el mundo industrial del humo y de las máquinas, que ha acabado con la belleza de la sociedad tradicional.

 

En este, como en otros muchos cuadros, llora por la naturaleza definitivamente perdida de su país. En la parte inferior de la pintura, un perro pastor, de paso tranquilo y confiado, sigue con su mirada vigilante el gesto de su joven amo, sin despistarse de la marcha tranquila del rebaño. Se diría que este testigo silencioso es un trasunto de los ojos del autor, que observan su imaginario espacio con una insondable nostalgia.