Conciliábulo de perros anarquistas

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«Quienquiera que ponga su mano sobre mi para gobernarme es un usurpador y un tirano»

-Can-maradas, el capitalismo lo está invadiendo todo, como lo hace el olor de un buen puchero humano recién hecho. Los hombres y mujeres que nos gobiernan nos atan como a esclavos, nos cosifican y nos hacen trabajar a cambio de un vulgar hueso, mientras ellos se llenan el buche con el citado puchero.

-Es que donde hay autoridad, no hay libertad, compañero Mijaíl. Y las libertades no se dan, se toman[1].

-Y estaremos de acuerdo en que la libertad sin socialismo es privilegio e injusticia; y el socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad[2], ¿no?

-Es que cualquier jerarquización conduce a la desigualdad. Si no, mirad la que está liando Karl.

-Venga, Néstor, no me hables de ese sabueso marxista. ¿En qué pelota estará pensando para creer que cambiar un gobierno por una dictadura perroletaria va a ser mejor? Menos mal que la insurrección espontánea de las manadas está por venir.

-Eso es pura utopía. La realidad es que debemos expropiarles todo y establecer el anarcocomunismo: de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades[3].

-No, Piotr; levantarnos en jauría, gruñirles las verdades a la cara y promover una colectivización voluntaria de tierras para pipicanes, es la solución. Además, hay que crear comunidades sin alfas y tirar los muros de las perreras: ¡Destruir las prisiones y aniquilar a la burocracia![4]

-Eres demasiado radical Néstor. El nuevo orden ha de basarse en la construcción de comunas federadas, en el apoyo mutuo con otras especies y en la cooperación. Mira sino cómo lo hacen los gatos.

-¿Gatos? ¡Esos bribones trabajan menos que el granuja del Zar!

-Pero saben cómo organizarse. ¿No ves que llevan siglos de revolución para que se respete su espacio?

-Can-maradas, con nuestros vecinos los gatos siempre podemos recurrir a federaciones contractuales como promovía mi maestro Pierre-Joseph[5], o comunas voluntarias como las que yo propongo.

-¿Y trabajar para ellos?

-Siempre les puedes proponer que militen en tu ejército Negro, Néstor: ¿no ves que son especialistas en guerra de guerrillas contra los humanos?

 -Can-maradas, pongamos un poco de caos en este orden.

-¡Eso es, Mijaíl! La anarquía es el auténtico orden. Decidamos cómo establecerla y terminemos con la opresión.

-Yo la opresión la siento en el estómago. ¿Y si primero comemos algo? Es que ese olor que llega a puchero humano abre el apetito a cualquiera…


[1] Piotr Kropotkin (1842-1921) fue un príncipe ruso convertido en anarquista comunista.

[2] Mijaíl Bakunin (1814-1876) fue un revolucionario ruso y teórico del anarquismo colectivista.

[3] Piotr Kropotkin (1842-1921)

[4] Néstor Makhno (1888-1934) fue un líder anarquista ucraniano.

[5] Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865) es considerado el padre del anarquismo.

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